Frómista
Palencia, España

Frómista

Frómista nació a la vera de un monasterio, el de San Martín, y su hospital para peregrinos, fundados por doña Mayor, viuda del rey de Pamplona Sancho III Garcés. 

infoSobre el municipio

Es una sospecha bien armada que Frómista pudo tener sus orígenes en una villa romana situada a menos de un kilómetro del núcleo urbanosin embargo, la verdadera historia de Frómista comienza en el siglo XI. Es entonces cuando se convierte definitivamente en encrucijada de caminos y parada obligada en el Camino de Santiago.
A finales del siglo XV, Frómista era una villa floreciente. Solo el barrio de San Martín contaba con 200 vecinos, pero en 1492 sufrió un duro golpe con la expulsión de los judíos, pues su aljama era una de las más importantes de la provincia de Palencia. 

Cuenta Frómista con un impresionante patrimonio cultural, como la espectacular iglesia románica de San Martín de Tours. La iglesia de San Pedro, con su impresionante portada renacentista y un interesantísimo museo de arte sacro. O Santa María del Castillo, en la parte alta de la villa. 

 

add_location_altPuntos de interés

Iglesia de San Martín

Iglesia de San Martín

Su historia comienza en el siglo XI, cuando formaba parte de un monasterio fundado por doña Mayor, condesa de Castilla y reina de Navarra. Aunque el monasterio desapareció, la iglesia sigue en pie como testimonio de la espiritualidad y el arte medieval. 

Su importancia artística fue valorada desde muy pronto, pues en 1894 fue declarada Monumento Nacional, un reconocimiento que pocos edificios habían recibido hasta entonces. Sin embargo, a finales del siglo XIX, su estado de conservación era alarmante. Tanto es así, que se temía su derrumbe. Para evitarlo, se emprendió una ambiciosa restauración en la que se desmontaron y reconstruyeron las partes más deterioradas. Además, se eliminaron elementos añadidos con el paso de los siglos, como pórticos, la sacristía o el órgano, con el objetivo de devolverle su aspecto puramente románico. La iglesia reabrió sus puertas el 11 del 11 de 1911. 

El exterior del edificio es armónico y equilibrado. Llama la atención su cimborrio octogonal, los tres ábsides semicirculares y, sobre todo, las dos torrecillas cilíndricas de la fachada principal, que se han convertido en su emblema. En la torre de la izquierda, un gallo de metal vigila desde las alturas; el que coronaba la derecha desapareció tras ser alcanzado por un rayo. 

Si observamos con atención, veremos que todo el edificio está decorado con un friso de ajedrezado jaqués, un motivo geométrico muy característico del románico, que recorre los muros como si de un cinturón ornamental se tratara. Además, bajo los aleros de los tejados, más de 300 canecillos tallados en piedra representan una auténtica galería de figuras de animales, seres humanos y otras criaturas fantásticas. 

El interior es un espacio puro, sobrio y perfectamente proporcionado, donde la luz y la piedra crean un ambiente de recogimiento. Su estructura se organiza en tres naves cubiertas por bóvedas de medio cañón y en su centro se alza una impresionante cúpula semiesférica sobre el crucero. 

Iglesia Santa María del Castillo

Iglesia Santa María del Castillo

La construcción comenzó en 1530, y sabemos que el maestro cantero Juan de Arce trabajó en ella entre 1547 y 1549, años en los que probablemente se concluyó la mayor parte del edificio. 

Uno de sus elementos más llamativos es su portada renacentista, elegante y proporcionada. Sin embargo, la torre que se alza a los pies del templo es mucho más moderna: fue construida en 1705 y cuenta con su propia portada, esta vez de un sobrio estilo clasicista. 

Porque si el exterior puede parecer austero, el interior es una auténtica sorpresa. Santa María se estructura en tres naves, todas cubiertas por espectaculares bóvedas de crucería estrellada, una muestra del refinamiento técnico y decorativo del gótico. 

En su día, la iglesia albergó un retablo mayor extraordinario, compuesto por veintinueve tablas hispanoflamencas de altísima calidad. Estas pinturas, obra de maestros como Salomón de Frómista, el Maestro de Los Balbases y el Maestro Antón, representaban escenas del Nuevo Testamento: la Última Cena, la Oración en el Huerto, la Crucifixión… Sin embargo, la historia de este retablo está marcada por un suceso lamentable. 

En la noche del 10 al 11 de noviembre de 1980, doce de estas magníficas tablas fueron robadas. Todo apunta a que el responsable fue el célebre ladrón internacional de obras de arte Éric el Belga. Afortunadamente, la mayoría fueron recuperadas, algunas en Bruselas. Hoy se pueden admirar en el museo de la iglesia de San Pedro, donde han encontrado un nuevo hogar. 

Clima en Directo
Cargando clima…

¿Quieres conocer el pueblo?

Si quieres conocer el pueblo pincha en el botón de abajo para saber como llegar.

Como llegar

Web Municipal

Ir al sitio